El sábado comienza a un ritmo lento, en comparación a cómo ha sido toda la semana. Después de desayunar tranquilamente en casa me dispongo a irme a la calle con un destino: ir al Campo de las Naciones a la feria internacional de turismo, más conocida como Fitur.
Vaya, toda una coincidencia o, como suele decirse, quizás sea una señal. La feria es enorme y la entrada a la misma la hago por Asia, en concreto el sudeste asiático, justo el destino que tengo en mente para mi próximo viaje. Los primeros pabellones me llevan a Vietnan, Camboya, China y Myanmar o Birmania, que es el país que está en mi cabeza desde hace unas semanas...
Curioso descubrir que algunos de los movimientos que me gusta hacer al bailar son parte de bailes típicos de los palestinos pues al ver a esta chica bailar era como verme a mi misma... ¿dónde están mis raíces?... Está claro que mis antepasados fueron nómadas o vinieron de otros lugares y de diversos pueblos, pues a veces me siento identificada con la música y las costumbres de otras zonas del planeta... ¡Qué buen día!... Pensaba pasar en la feria un par de horitas y he echado aquí toda una jornada completa. Me he ido de safari por Kenya y Tanzania, he viajado a China, Corea y Japón... y he vuelto a pasear por Costa Rica, revivir mi experiencia en Perú al visitar Machu Pichu, Brasil, Argentina y otros tantos rincones del mundo que ya visité...





