
A pesar de no estar nada inspirada para una fiesta de disfraces, al final me alegro de haber venido. Estoy en un chalet en
Galapagar, a unos 40 minutos en dirección noroeste de Madrid, donde se celebra una fiesta
Halloween. Un par de horas antes aún no tenía ni idea de cuál sería mi disfraz y estuve a punto de decir que no iba a la fiesta. Al final resolví lo del disfraz comprando la capa y el antifaz con el que aparezco en la foto en un lugar especializado en disfraces que está en una bocacalle de
Gran Vía a la altura de la administración de lotería de
Doña Manolita, que, por cierto, ya tiene colas enormes para la lotería de Navidad...

A la derecha parte de los chicos de la fiesta comenzando por César, el payaso, a su izquierda el pirata y antitrión Fernando, conocido como el Fichu, Manuel, Jato, Manolo y Juanjo. Finalmente la fiesta ha sido divertida, la gente muy simpática y encantadora y he disfrutado un montón bailando...
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