
Hace un par de horas que Mar y Joseca han llegado a casa para pasar conmigo el fin de semana. Ellos dan un paseo para hacerse con el barrio y yo mientra les espero en casa trabajando. En la foto, nuestro primer brindis para darles la bienvenida. En ese momento aún no saben que les espera una olla llena de... una mezcla entre cocido, sopa de verdura o, más bien, puchero, con una buena pringá , para coger fuerzas para el fin de semana... Al final parece que les gusta y todos quedamos contentos...

Y después de reposar la comida y descansar un ratito toca hacer algo de ejercicio. Salimos de casa y a pocos metros ya me comentan que
habían olvidado lo que es dar un paseo con la Rosita... Según ellos, todavía recuerdan cuando salimos por primera vez juntos de mi casa de
Bleecker Street y observar que más que un paseo se trataba de una marcha, a un buen ritmo, por
Manhattan... Tras reirnos recordando aquellos días, y tratando de frenar un poco la velocidad de crucero, seguimos nuestro paseo para visitar el
Templo de Debod al atardecer y ver desde allí la puesta de sol. Después nos vamos hacia
Conde Duque para tomarnos un té en el café el
Jardín Secreto.

Y para terminar el día unas buenas carcajadas en el
Teatro Lope de Vega (Gran Vía) con el musical
SPAMALOT, desde donde todos salimos silbando y cantanto...
"siempre mira al lado bueno de vivir..." Toda una locura de espectáculo difícil de describir e imaginar, pero con un mensaje de fondo interesante que nos hace reflexionar y salir del teatro con
mucha energía positiva y con ilusión para seguir entusiasmados en la búsqueda de nuestro propio santo grial...
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