
Sábado por la mañana. Después de desayunar y hacer alguna que otra compra para la comida, nos disponemos a irnos de visita a la exposición sobre pintores impresionistas que se muestra en la
Fundación Mapfre en el
Paseo de Recoletos. Al llegar la cola es interminable, así que sustituimos dicha exposición por la visita de la Biblioteca Nacional, que está justo enfrente desde donde hacemos la foto. Allí una exposición de Larra, la permanente e interesante sobre temas relacionados con los libros, la escritura y la imprenta, como no podía ser de otra manera, y una tercera, con las últimas adquisiciones de la biblioteca.

Aunque el día está algo gris y el sol no parece que se atreve a salir, no llueve ni hace nada de frío y la temparetura es bastante agradable, así que tras la visita cultural decidimos dar un paseito por el parque de
El Retiro antes de volver a casa a comer...

Llega la hora de la comida y nos vamos a casa. Nos espera un pescado que hemos comprado en el mercado de los Mostenses antes de salir de turismo esta mañana. Mientras se hacen las doradas al horno nos tomamos el aperitivo en la barrita de la cocina, pero, como ya es conocida, mostramos la foto de la zona del comedor ya sentados alrededor de la mesa. Mi postura no es muy natural o propia para el momento, pero está a propósito en recuerdo de mi querida amiga
Elisa, pues cuando andamos de viaje juntas siempre es la que dice cómo hemos de colocarnos para la foto y me he acordado de ella...

Parece que la semana cultural no ha terminado, y aún hay otra función de teatro más... En esta ocasión acompaño a Marta, que ha conseguido un par de invitaciones en el
Teatro Lara y además en una posición privilegiada. La obra
Con piedras en los bolsillos, con los andaluces
Fernando Tejero y Julián Villagrán. Dos actores en el escenario y 16 personajes en total... Una pasada, pues debe ser muy duro cambiar de papel en tan poco tiempo y en numerosas ocasiones a lo largo de la obra...

Y después del teatro Mar y Joseca vienen a recogernos para irnos a cenar por la zona de
Malasaña. Estamos en
El pez gordo (Calle Pez). Como siempre está abarrotado, pero conseguimos hacernos hueco. Primero nos tomamos una cervecita en la barra hasta que Andrés, uno de los camareros y quien nos hace la foto que véis y otra con su cámara para el álbum del bar, nos dice que ya hay mesa libre para nosotros.

Por fin el lugar donde ponen el mejor
gin & tonic de Madrid, según Marta. Es un garito de
Malasaña que se llama
"La casa de Pez" y está en la
Calle Jesús del Valle, 1 (esquina con C/Pez). Al grupo se unen mi amigo
Xavi y Kevin. Aunque con bastante difícultad, pues el bar está lleno, después de bajar al sótano un par de veces y descartar quedarnos allí abajo, dado que hay demasiado humo y no se puede respirar, conseguimos colocarlos al lado de la puerta, lo cual ha sido algo pesado, la verdad... Finalmente, nos quedamos un buen rato y nos tomamos un par de
gin & tonics. Quizás el más exótico sea el que tiene pepino y pétalos de rosa. Entre los otros que probamos que parece haber tenido más éxito se encuentra mi primera opción, con lima y hierba buena...
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